Símbolo Irlandés de Amor, Lealtad y Amistad.

La historia de su origen es tan rica como su simbolismo, aunque, como suele ocurrir con las leyendas, se pierde un poco en la bruma del tiempo. La versión más extendida nos lleva hasta la pintoresca aldea pesquera de Claddagh, cerca de Galway, en el siglo XVII. Se dice que un joven llamado Richard Joyce, de ascendencia humilde, fue capturado por piratas mientras navegaba hacia las Indias Occidentales. Lejos de su hogar y de la mujer que amaba, fue vendido como esclavo a un orfebre moro, de quien aprendió el oficio.
Años después, liberado tras un edicto real, Joyce regresó a su hogar. No había olvidado a su amada y, con las habilidades que había adquirido, diseñó una joya para ella: un anillo con la forma que hoy conocemos. Era su forma de expresarle todo lo que sentía y el compromiso que mantenía a pesar de la distancia. Un testimonio de amor inquebrantable que ha perdurado a lo largo de los siglos.
La inspiración
Cuando empecé a pensar en una nueva invitación de boda, tenía claro que quería un diseño con historia. No solo un patrón bonito, sino algo con un significado profundo. Y fue mientras buscaba inspiración que me encontré con el anillo de Claddagh, un símbolo irlandés que me ha fascinado.
Dos manos sostienen un corazón coronado. Cada uno de sus elementos tiene un significado: las manos representan la amistad, el corazón es el amor y la corona es la lealtad. Juntos, forman la base de lo que se considera un matrimonio fuerte y duradero.


